¿Serán nuestras manos las culpables?
¿Nuestros besos homicidas?
¿Serán nuestros corazones acusados de delito?
¿Quién habrá de juzgar?
¿Habrá fiscales, abogados, testigos?
Nada de eso:
Nuestro amor no será puesto en tela de juicio.
¿Serás capaz de deshacerte prudentemente del cadáver?
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